BMW X3 2.0D Todoterreno ligero: Más equilibrado y dinámico en asfalto
31-03-2008
La imagen exterior del X3 se ha actualizado de forma sutil, con leves modificaciones en los parachoques
La evolución experimentada por el todocamino alemán ha comportado una sensible mejora de sus capacidades ruteras y su potencia. De esta forma, ofrece mejores argumentos a quienes se decantan por este tipo de vehículos por su estética o su presencia y exclusividad.
Los cambios introducidos por BMW en el X3 hace ahora un año han comportado que este modelo gane en eficacia dinámica, pero sobre todo, en potencia. Desde el verano está disponible la evolución del motor 2.0d, que ahora entrega 177 CV en lugar de los anteriores 150.
Sin embargo, y contrariamente a lo que acostumbra a suceder en estos casos, el incremento de potencia no se ha traducido en más consumo y emisiones sino en una significativa reducción de éstas. Ello ha sido posible gracias a una serie de modificaciones que se han concentrado bajo
un concepto denominado Efficient-Dynamics. Este término agrupa las medidas empleadas por los ingenieros de BMW encaminadas a reducir el consumo y las emisiones, no sólo sin penalizar las prestaciones, sino mejorándolas.
Por lo que se refiere a los cambios exteriores, son casi inapreciables y se han limitado a ligeros retoques en los parachoques, las ópticas delanteras y los pilotos traseros. Eficaz sobre todos los terrenos
El X3 no dispone de reductoras, aunque sí cuenta con el efectivo sistema de tracción total xDrive, que en condiciones normales envía un 40% de la fuerza del motor a las ruedas delanteras.
Tampoco dispone de diferenciales bloqueables en los ejes delantero o trasero, sino que es el control de tracción el encargado de frenar las ruedas que patinen. Este dispositivo puede intervenir conjuntamente con el de estabilidad para corregir la trayectoria del vehículo si es preciso.
Además de todo ello, cuenta con control de estabilidad DSC, control dinámico de frenada DBC, control de frenada en curva CBC y control de descenso HDC.
Toda esta compleja nomenclatura configura un completísimo paquete de seguridad activa que garantiza la máxima eficacia sea cual sea la superficie por la que se circule y las condiciones del terreno que se atraviese.
Si la adherencia del firme es muy baja, como cuando hay nieve, hielo, barro o arena fina, el control de tracción se puede desconectar pulsando el botón DTC para impedir que limite la potencia del motor cuando el coche sufre pérdidas de tracción, aunque la función que frena la rueda que patina sigue actuando.
Si se mantiene pulsado ese mismo botón durante más tiempo se desconecta también el control de estabilidad, aunque, igualmente, la función que hace las veces de bloqueo de los diferenciales sigue activa.
Por otra parte, el DSC tiene además otras funciones, como el secado de los discos, compensación del fading, o fatiga por uso intensivo –al bajar un puerto de montaña, por ejemplo–, la estabilización de un remolque y el dispositivo de control de descenso (HDC).
Prestancia y calidad de acabados
Lo que no se le puede discutir a los productos de la firma alemana es su excelente nivel de acabados interiores, perfectamente rematados y siempre con materiales nobles de alta calidad.
En cambio, en su interior permanece inalterado un diseño general un tanto anticuado, con una botonadura, unas pantallas de información y un grafismo que requiere ser actualizado con urgencia. Otro elemento no especialmente destacable es el espacio que ofrecen las plazas traseras de este automóvil, bastante justas por tratarse de un vehículo de casi 4,6 metros de longitud. El maletero, por el contrario, posee una capacidad adecuada a sus medidas.