El comportamiento dinámico en asfalto del Tiguan es muy similar al de un turismo
El Tiguan es uno de los SUV más esperados entre los aficionados al motor. Que no te engañe su aspecto, aunque guarda innegables similitudes estéticas, no se trata de un “mini Touareg”.
El segmento de los todo terrenos ligeros o Sport Utility Vehicles (SUV) está cada vez más competido. Hay mucho y bueno. Modelos como el Toyota RAV-4, el BMW X3 o el trío Citroën C-Crosser/Mitsubishi Outlander/Peugeot 4007 son, a priori, duros rivales para el vehículo de Volkswagen.
Por tamaño, el nuevo Tiguan se coloca en la zona media de los anteriormente citados y sólo ofreciendo espacio para cinco pasajeros, algunos competidores cuentan con siete plazas, pero las dos últimas son más de emergencia que otra cosa.
El interior del Tiguan es casi idéntico
al de otros modelos de la marca alemana, con un acabado más que correcto, una buena calidad visual, pero una escasa originalidad.
La vida a bordo está diseñada para albergar con total comodidad a cuatro pasajeros, siendo el quinto posible aunque no recomendable a la hora de afrontar viajes largos.
Los asientos traseros, aparte de plegarse de manera asimétrica, se desplazan longitudinalmente hasta 16 cm, lo que nos permite ganar comodidad en esta zona o espacio de carga para el maletero. Con las butacas echadas hacia delante se pueden transportar en esta zona objetos de hasta 2,5 metros de largo y, dependiendo de la posición de los citados asientos, la capacidad del maletero varía entre los 375 y 500 litros.
Nuevas generaciones
El Tiguan estrena propulsor. Se trata de una mecánica turbodiesel de dos litros de capacidad con conducto común, inyectores piezoeléctricos con ocho orificios e inyección de presión de hasta 1.800 bares. Este motor corrige, entre otras cosas, la criticada alta sonoridad que tenía el anterior motor bomba-inyector y es más progresivo, abandonando el típico “tirón” de los motores TDI de Volkswagen.
A pesar de su estreno, su potencia oficial sigue siendo de 140 CV, aunque en nuestro banco de pruebas ha rozado los 160. Esta mecánica sorprende por su poder y por la capacidad que tiene de mover los 1.700 kg del conjunto con tanta facilidad. Además, los consumos, si no estiramos en exceso el cambio, resultan ajustados, rozando los 8 litros cada 100 km, una cifra más que buena.
Un paseo por el campo
Con un comportamiento muy similar al de un turismo, la altura del conjunto no hace excesiva mella en su dinamismo, la gran duda que queda es saber cómo se desenvuelve fuera del asfalto. Pues la respuesta es simple: no tiene problemas para desenvolverse por caminos de tierra y pistas y supera dificultades de nivel medio sin mayores quebraderos de cabeza.
La tracción total 4Motion, junto con el botón “Off-Road”, hacen que superar los diferentes obstáculos que nos encontremos en el campo sea sencillo. Eso sí, no hay que esperar las prestaciones de un todo terreno más puro; cuando las cosas se ponen más complicadas es mejor darse la vuelta y enfrentarlas con un vehículo más capaz.
El precio del nuevo Tiguan se inicia en los 32.000 euros, aunque es una tarifa estimada teniendo en cuenta que todavía se tienen que cuadrar precios de equipamientos y opciones. De serie posee todos los elementos indispensables, aunque echamos de menos, una vez más, una rueda de repuesto convencional en vez de la de galleta.