SEAT LEON 2.0TDi 16v FR: SEAT LEON 2.0TDi 16v FR: El espejo del alma
08-09-2006
FR: Siglas Formula Racing para esta versión deportiva del León.
Dotado de personalidad propia, pero sin caer en estridentes aditamentos deportivos, esta versión deportiva del compacto de Seat representa una de las realizaciones más espectaculares del mercado. El porqué está en su impresionante motor turbodiesel de 170 CV y en su espíritu híbrido entre modelo de alta prestación y vehículo de utilización diaria.
El León FR es, en sí mismo, el espejo de lo que Seat quiere vender como marca: deportividad en el uso diario. Es tan radical en su comportamiento como confortable y a un precio elevado, pero no tanto para lo que ofrece en cuanto a motor, equipamiento y nivel de acabado: 24.695 euros.
Su motor TDI de dos litros y 170 CV es el más potente del segmento. Está basado en el bloque del grupo que proporciona 140 CV. Para conseguir ese incremento de 30 CV se ha modificado la geometría del turbo, se han añadido distintos inyectores piezoeléctricos y se ha variado
la gestión de la admisión.
Ya desde el ralentí, oímos su sonido contundente, acentuado con la instalación del programa “Seat Sound”. Hasta un régimen de giro cercano a 2.000 rpm se muestra rápido en la subida. A partir de ahí, su respuesta es espectacular. Las marchas se quedan cortas con lo que hay que ser sumamente veloz para insertar una superior y eso que el corte de inyección se produce a 4.700 vueltas. A ello ayuda una caja de cambios precisa y de tacto de palanca sobresaliente.
Respecto al resto de la gama, el Leon FR recibe un tarado más duro de amortiguador y un muelle un 12% más consistente. En esta versión, las inercias que genera el nuevo León, más pesado y voluminoso que la anterior generación, no se notan ni siquiera sabiendo que el reparto de pesos es de 63/37, gracias al trabajo operado sobre el eje trasero.
El carácter más subvirador de sus compañeros desaparece, la carrocería apenas inclina y el morro se mantiene erguido en los momentos críticos de la frenada. El resultado es un vehículo aplomado en carreteras y vías rápidas, y estable y sumamente ágil en tramos virados. Pero lo más destacable es que no sacrifica confort a bordo. Al volante nos sentimos seguros. Sabemos que va a frenar aceptablemente y resistir un uso continuado y que su dirección nos va a obedecer al instante. Además, como el resto de la gama, dispone del “Driver Steering Recommendation” un sistema que, al mínimo síntoma de sobreviraje, modifica la posición de las ruedas delanteras. Sentados sobre sus asientos deportivos con las manos en su volante de tres radios y mandos integrados apreciamos la calidad que nos envuelve.
Cinco adultos viajaran relativamente cómodos, algo menos el que vaya ubicado en el centro. No es un vehículo caracterizado por la modularidad interna, pero cuenta con algunos detalles que permiten realizar viajes largos y con mucha carga. Así dispone de dos gavetas bajo los asientos delanteros y el maletero, revestido, tiene capacidad para albergar 341 L.
Por último, la dotación de serie es generosa, especialmente, en el apartado de la seguridad, dado que ofrece 8 airbags, control de estabilidad y de tracción, sistema de secado de los discos de freno y anclajes Isofix.