HYUNDAI MATRIX 1.5 CRDI GLS: Motor nuevo, fuerzas renovadas
15-07-2005
Estética agresiva para uno de los grandes en depotividad.
20 CV más (de 82 a 102) han bastado para darle una nueva vida al pequeño monovolumen coreano, que en su nueva versión 1.5 CRDi de 4 cilindros ofrece ahora mayor versatilidad de uso y un potencial mejor para viajes de larga distancia.
La transición del motor tricilíndrico de 82 CV con conducto común y turbocompresor fijo desarrollado por el fabricante Detroit Diésel al 4 cilindros de 102 CV y turbocompresor variable desarrollado por Hyundai que ahora equipa la versión 1.5 CRDi del Matrix le ha sentado de maravilla a este económico monovolumen. Gracias a este significativo cambio de propulsor, el Matrix presenta ahora un rendimiento mucho más eficaz: con él se puede afrontar un viaje largo a plena carga y con todos sus ocupantes a bordo con todas las garantías. Sus prestaciones no son especialmente
brillantes a priori, pero una vez en carretera, el resultado es muy satisfactorio. Los adelantamientos son fluidos y la velocidad de crucero, óptima para un vehículo de corte familiar como este. El motor entrega la potencia de forma progresiva, sin brusquedades. Además, se agradece la respuesta que tiene en la zona baja del cuentavueltas, que hace innecesario recurrir constantemente al cambio para ganar velocidad.
A pesar del notable aumento de potencia (un 25 %) y un par máximo 236 N/m a 2.000 r/m., la velocidad punta es sólo 4 km/h mayor que antes (ahora 164 km/h), mientras que el consumo medio se sitúa en los 5,4 l/100 km.
La rumorosidad del motor es alta, especialmente en frío; cuando se calienta, disminuye bastante aunque se sigue escuchando un persistente ronroneo al acelerar. Una vez lanzados, el ruido y las vibraciones del motor (nada fuera de lo común por tratarse de una mecánica de ciclo diésel) quedan amortiguados en buena parte por el del viento.
Muchas posibilidades por poco dinero El Matrix es uno de los monovolúmenes de tamaño medio y cinco plazas (mide 4.025 mm de largo) más asequibles del mercado. Es un coche cómodo de suspensión, no balancea mucho y adecuado para familias jóvenes con hijos pequeños con el espacio y la economía como valores de referencia a la hora de adquirir un coche nuevo. Interiormente es algo más estrecho que otros monovolúmenes de anchura similar, lo que incide en la habitabilidad de las plazas traseras. Si bien las diferencias son mínimas y en cuanto a altura al techo y el espacio para las piernas, los asientos traseros del Matrix son sobresalientes.
Otra de las ventajas que aporta este vehículo es su banqueta trasera corredera, que se desplaza longitudinalmente 195 mm y su respaldo (abatible 60/40) puede variarse en inclinación (dispone de cinco posiciones). De esta manera se puede distribuir el espacio de carga a conveniencia, aumentando o disminuyendo el maletero en detrimento del espacio de los pasajeros.
La capacidad de carga del Matrix es muy razonable, ya que cuenta con un maletero de 345 L que dispone de dos cajones laterales, así como redes y ganchos para sujetar los bultos. Estos espacios se suman a los varios que hay distribuidos por el habitáculo para alojar objetos pequeños. Alejados de todo lujo, los tapizados, los guarnecidos interiores así como los plásticos que abundan en su interior han sido diseñados para resistir las condiciones más duras a las que les pueda someter el más travieso de los niños.
Su equipamiento de serie consta de: airbag en el conductor y el pasajero, ABS, faros antiniebla, radio CD Alpine, aire acondicionado, elevalunas eléctrico, cierre centralizado con mando a distancia, retrovisores eléctricos, volante regulable en altura, ordenador de viaje.