VOLKSWAGEN PASSAT 2.0 TDI: El confort como objetivo final
11-07-2005
Sus emisiones son muy bajas gracias a la incorporación del filtro de partícula.
La refinada atmósfera interior, con una distribución de los elementos ergonómica y unos acabados de la mejor calidad, además de su exquisito motor diésel, potente y nada rumoroso, son los puntales de este nuevo Passat.
La quinta generación de la berlina alemana supone un gran salto hacia el segmento superior, el de las grandes berlinas de lujo, con el acento puesto en la comodidad de conductor y pasajeros.
Con respecto al Passat anterior, el gran avance de éste radica en la suavidad; en haber eliminado el carácter rudo de las versiones turbodiésel, en las que el ruido, las vibraciones o la dureza de embrague y cambio eran patentes. Ahora, todo eso se ha neutralizado en gran medida; la insonorización del habitáculo, la dulzura de accionamiento de dispositivos mecánicos como
el cambio y las ventajas que aporta esta nueva generación de motores diésel, más silenciosa, y ecológica pero también potente y económica, se encargan de transformar el comportamiento general del Passat en una sobresaliente sensación de confort de marcha.
Tanto por ciudad como por autopista y carretera, las sensaciones son óptimas, el ruido mecánico ha sido notablemente atenuado y la respuesta del conjunto chasis-suspensión siempre resulta equilibrada. El confort prima claramente en el balance pero la estabilidad y las reacciones son a su vez correctísimas. Con ello se logra un coche fácil de conducir, con aplomo y con un nivel de seguridad alto que se percibe nada más sentarse al volante.
En cuanto al interior, sus ocupantes disponen ahora de más espacio para las piernas gracias al aumento generoso de sus cotas. El nuevo Passat se acerca a los 4,8 m de largo y 1,8 m de ancho, mientras que su maletero ha ganado nada menos que 90 L de capacidad.
Más allá de sus medidas, la atmósfera interior también es ahora más agradable; se ha mejorado enormemente el confort acústico y de marcha; la climatización es más eficiente y los acabados son ahora más refinados, con el empleo de materiales nobles y guarnecidos de mejor calidad. La sensación de conducir un coche de alta gama nos la proporciona también el hecho de que incorpora además elementos que se asocian a los vehículos de lujo, como la apertura eléctrica del maletero, el freno de estacionamiento electromecánico, que se acciona pulsando un botón y sustituye al freno 'de mano' clásico o el regulador de velocidad, que puede solicitarse con un control automático de distancia con el vehículo precedente. Según las versiones se puede optar también a airbags laterales traseros, sistema de iluminación en curva, toma de corriente de 230 V, indicador de presión de los neumáticos y hasta un paraguas plegable que se guarda en un hueco específico de la puerta del conductor.
Otra opción disponible es un práctico sistema que -pulsando otro botón- retiene el coche cuando se para en una pendiente sin necesidad de pisar el freno.
Habitabilidad trasera mejorada Unos pocos centímetros más de largo y de ancho ha sido suficientes para ampliar el nivel de comodidad del que se beneficiarán los ocupantes de las plazas posteriores del Passat. Igualmente, la plaza central trasera resulta ahora más aprovechable gracias al ensanchamiento ya citado y a un diseño más conseguido del último tramo de la consola central, que antes interfería demasiado en las piernas del quinto ocupante. También el maletero sale ganando con el rediseño. Su capacidad alcanza la cifra récord de 565, aunque la boca, algo estrecha perjudica el aprovechamiento del espacio, especialmente a la hora de cargar objetos voluminosos. En cuanto a los huecos para objetos, crecen los de las puertas delanteras y son novedad los de las traseras.
Por lo que se refiere a su diseño, el dinamismo es ahora mucho mayor que en los rasgos de su antecesor. De líneas suaves y trazos limpios, tanto el frontal como la vista lateral y la zaga han ganado muchos enteros, obteniendo una imagen de conjunto más moderna y sofisticada. La parrilla frontal cromada en forma de trapecio, identificativa de los nuevos productos de la firma alemana, es uno de los puntos que mayor fuerza le confieren al Passat.
Por contra los pilotos traseros redondos con círculos blancos transparentes –demasiado deportivos y juveniles– no están a la altura de un coche de su elegancia y categoría.