La versión de acceso a la gama A6 es la más económica de su segmento.
Frugal, amplio y confortable. Estos son los tres atributos de la versión de acceso a la nueva generación del A6, el TDI 2.0. Con estos argumentos, el vehículo que pasa por nuestro ojo crítico da un paso más en la concepción que se tiene de las berlinas de gama media alta.
35.640 € de partida. Con este precio, Audi ha logrado ofrecer la versión más barata de su segmento. En efecto, ninguna de las realizaciones de la gama S-Type de Jaguar, de la clase E de Mercedes, de la serie 5 de BMW o, incluso, el S80 de Volvo le pueden igualar en este aspecto.
El éxito de la marca alemana al abrir la nueva generación del A6 con un modelo con un equipamiento muy básico y un motor relativamente poco potente, alejado de lo que se estila en el sector, no radica en el concepto en sí sino en la calidad que destilan todos y cada uno de sus apartados.
En efecto, este tipo de versiones, en tan refinado segmento, apenas encontraban acomodo en nuestro país.
Con el A6 2.0 TDI, Audi logra superar la reticencia de los supuestos clientes, gracias a una mecánica a la vanguardia tecnológica, el aumento de espacio, el confort de rodadera y la presentación interior.
Para empezar esta versión está animada por un motor que representa fielmente las nuevas tendencias de los fabricantes en lo que respecta al Diesel. Frente a potentes propulsores de gasóleo que llegan a los 5 L, hay otra propensión a “apretar” las mecánicas sin perder –e, incluso, ganar- potencia y respuesta. El turbodiesel de 2 L es un gran ejemplo. Viene a sustituir al anterior 2.5 V6 de 163 CV. Pese a haber perdido caballos (140, según cifras oficiales, 155, según nuestras mediciones), se muestra más que suficiente para mover a una masa de 1.700 kg y casi 5 m de largo. Incluso, en algún apartado de prestaciones se muestra superior, como, por ejemplo, en recuperaciones en marchas altas, donde llega a meter diferencias de hasta 3 s. Ello se debe a que la cifra de par máximo, 372 N/m se obtiene a sólo 2.490 revoluciones.
Su rendimiento es contundente desde muy bajas revoluciones y, con un desarrollo de marchas espléndidamente ajustado, proporciona una respuesta notable ante cualquier situación. Los consumos también salen ganando. La única pega, lógica por otra parte por la tecnología bomba-inyector exclusiva de Grupo Volkswagen, es la sonoridad a ralentí. Aun así, se muestra más agradable y eficaz que su antecesor.
El aumento de batalla (8 cm) en la nueva generación del A6 ha redundado en una mayor solidez en casi cualquier terreno. Muy estable en rectas y curvas amplias, la nueva dirección y esquema de suspensiones proporcionan una avance cualitativo en su comportamiento: pese a su tamaño y peso, es un vehículo ágil y rápido para transitar por tramos virados. Aunque la firmeza de suspensiones, no filtra las irregularidades del terreno tan bien como otros rivales, su confort de marcha no desdice en absoluto al resto de apartados.
En cuanto al interior, la presentación interior de este A6 es encomiable. La ganancia en cotas ha supuesto una ganancia en espacio interior. Ambas características sumadas hacen de la versión más comedida de esta generación una buena inversión. Entre los aspectos más destacados se encuentran la ergonomía del puesto de conducción y el fácil acceso a mandos, detalles como la iluminación nocturna de todos los interruptores ubicados en el salpicadero y la ingente cantidad de elementos de seguridad pasiva y de confort para una versión de acceso. En su defecto, echamos de menos la inclusión de la alarma y criticamos el tamaño del túnel central.