La estética del vehículo germano es inconfundible.
El nuevo Clase E 270 CDI es el Mercedes Diesel más potente de su gama. Entre sus rivales directos podemos encontrar el BMW 530d o el Audi A6 2.5 TDI, aunque recientemente ha entrado en pugna la novedosa apuesta de la marca francesa Renault, el Vel Satis.
El propulsor Diesel que anima a esta unidad dispone de 2,7 L de cilindrada, desarrolla una potencia de 177 CV a 4.200 vueltas y ofrece un estupendo y notable par motor de 430 Nm a 2.000 rpm. Con estas características no es de extrañar que el modelo disponga de unas prestaciones sobresalientes. Si a éstas le unimos un robusto bastidor, unas suspensiones taradas con maestría y un lujosísimo interior, obtenemos un vehículo ideal para realizar cualquier viaje, por largo que éste sea.
La alta cifra de par motor hace que este propulsor responda muy bien desde muy
bajas vueltas y que su uso se extienda hasta lo más alto de cuentarrevoluciones. La circunstancia de que disponga de turbocompresor de geometría variable e intercooler ayudan, qué duda cabe, a estos registros tan importantes. La caja de cambios de que dispone es automática de cinco velocidades. Los desarrollos de cada marcha han sido especificados con maestría por los ingenieros de Mercedes, lo que permite un agradable manejo secuencial de esta transmisión.
El comportamiento en carretera de este coche, aunque se circule rápido y en zonas viradas, es muy noble. Las suspensiones son culpables de este notable comportamiento, junto a un bastidor contundente. No obstante, y ya que el Grupo DaimlerChrysler, propietario de Mercedes, dispone de las suspensiones neumáticas regulables Airmatic DC, sería un acierto que las equipara en esta berlina.
Uno de los grandes apartados que destaca en este coche es el contenido consumo de que dispone. Con un tanque de Diesel de 80 L de capacidad, es posible recorrer más de un millar de kilómetros sin repostar. Según los datos recogidos por nuestro Centro Técnico, gasta unos 7 L a los 100 km mientras circula a unos 120 km/h por hora en autopista. Esta cifra aumenta en recorridos urbanos con una media de velocidad de 26 km/h; en estas ocasiones, la cifra se queda unos 9,5 L a los 100 km.
Sin embargo, sin duda alguna, lo que más sorprende son sus estupendas prestaciones. Y en esta ocasión no destacaremos las aceleraciones o las recuperaciones, que son brillantes, sino las frenadas. Teniendo en cuenta que se trata de un coche que pesa 1,7 toneladas, consigue detenerse en 3,7 segundos y recorrer 70 m, cuando circula a una velocidad de 140 km/h. Los frenos que equipa el E 270 son discos delante y detrás con doble circuito hidráulico de emergencia y apoyados por el sistema antibloqueo de frenos, la distribución electrónica de la fuerza de frenado y el sistema de estabilidad.
No sólo hay bonanzas en su interior, los ocupantes podrán disfrutar de un espacio interior y habitabilidad también notable. Los acabados son estupendos, aunque el interior resulta un tanto sobrio. Las plazas traseras son amplias, fruto de las dimensiones exteriores y del cabal diseño interior de los ingenieros germanos.
El puesto de conducción dispone de todo tipo de reglajes en el asiento: altura, longitud, profundidad, para otorgar una posición al volante de lo más cómoda. Para conseguir esta posición, el conductor dispone también de regulación en altura y profundidad del volante. El resto de instrumentos se encuentran a la mano del usuario y su puesta en funcionamiento resulta muy intuitiva.
Los elementos de serie de este vehículo son múltiples. Entre los más importantes podemos encontrar: servodirección, airbags de conductor, pasajero, lateral delantero y de cabeza, elevalunas eléctricos delanteros y trasero, sistema antibloqueo de frenos electrónico, control de tracción y de estabilidad, varias regulaciones eléctricas del asiento del conductor y regulación en altura y profundidad del volante. El sistema de orientación por satélite, el techo practicable, la tapicería de cuero y la pintura metalizada son algunos de los pocos elementos opcionales disponibles para terminar de equipar este completísimo de por sí modelo alemán. El GPS cuesta 1.920 €; el techo, 1.408 €; la tapicería, 2.240 € y la pintura, 1.024 €.
En definitiva, si el precio no es importante, este vehículo es una firme opción para aquellos que realicen numerosos desplazamientos cada año. Por comportamiento, consumo, confort y fiabilidad, este Mercedes es uno de los candidatos para los conductores más exigentes.