
Reva: la tecnología verde
02-06-2008
El Reva es el coche eléctrico más vendido en el mundo. Un coche pequeño, ecológico, de 2+2 plazas y de bajo consumo, que se comercializa en España desde el 2007.
Este modelo se asemeja a un microcoche en lo que respecta a su tamaño, pero es necesario disponer del permiso B para conducirlo. Se trata de un vehículo fácil de conducir, totalmente automático, sin embrague ni cambio de marchas, fácil de maniobrar y de aparcar.
Las baterías del Reva son de plomo ácido y tienen una vida estimada de 2 o 3 años, dependiendo del uso que se le dé. Incorpora el sistema de frenado regenerativo
que permite cargar las baterías cada vez que frenamos o levantamos el pie del acelerador. También incorpora un
sistema de retención que ayuda a mantener el vehículo estático en ligeras pendientes de subida.
Su
motor eléctrico es de
13 kw, unos
17,5 caballos, lo que le impide superar los
70km/h. Su autonomía es de 60 kilómetros, pero se puede recargar en cualquier
enchufe de 220V. Se carga en ocho horas, aunque en dos horas y media ya tenemos cargado el 80% de las baterías.
Barcelona apuesta por el uso de vehículos eléctricosBarcelona no sólo ha sido la primera localidad española donde se han comercializado los vehículos eléctricos, sino que ahora el
Ayuntamiento ofrece puntos de
aparcamientos donde se puedan
cargar las baterías. De momento, el primer punto que se ha instalado está en la confluencia de las calles Consell de Cent y Cartagena, un nuevo aparcamiento con
enchufe pensado para que los coches eléctricos carguen sus baterías mientras estén estacionados.
Este nuevo servicio tiene un coste de
1,2 euros por hora, que es el coste de la carga, que se tiene que sumar al precio del aparcamiento, que es de 1,95 euros. Con
dos horas de carga, los coches eléctricos tienen hasta seis horas de autonomía.
A finales de este mandato el
Ayuntamiento prevee que al menos cincuenta de los aparcamientos municipales ofrezcan plazas para la recarga de vehículos eléctricos. El objetivo del Consistorio es
reducir las emisiones de CO2,
disminuir la contaminación acústica y
mejorar la movilidad.