Revista RACCEl descapotable por excelencia de la gama Mercedes ha experimentado en 2008 una profunda actualización que
potencia su atractivo tanto visualmente como en equipamiento, prestaciones y eficiencia.
El nuevo SL adopta una
parrilla frontal con barra única, nuevos
respiraderos laterales,
llantas de diseño exclusivo y unas
originales ópticas que dejan atrás los faros redondos
dobles del modelo anterior.
En su interior, destacan el
nuevo volante de tres radios, el
cuadro de instrumentos rediseñado –de fondo blanco– y unos
llamativos reposacabezas con salida de aire incluida.
En el apartado mecánico, sobresale un modelo de acceso menos potente,
el SL 280, que rinde 231 CV, por los 272 del
SL 350 de la otra generación.