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En primer lugar, Saab acaba de renovar completamente el 9-3 Sport Hatch. Ahora tiene un look más agresivo y también una oferta mecánica más amplia. Nos decantamos por la versión “verde”: el BioPower 2.0t de 175 CV.
Enfrente, se encuentra el Toyota Avensis Wagon: con un corte más tradicional que el Saab, también presenta una configuración muy funcional. Elegimos el motor de inyección directa y gran cilindrada –2,4 litros-, con 163 CV.
Y, para que haya igualdad de condiciones, combinamos los motores con cambios automáticos tradicionales con convertidor de par. En medidas, hay tablas: apenas aventaja en 2 cm la batalla del Toyota. Pero... ¿qué pasará puertas adentro?
Test de viaje
Según nuestras mediciones, el Avensis es más generoso en centímetros para sus ocupantes. Gana a su rival con 10 cm extra para las piernas, por ejemplo. Su maletero alcanza los 505 litros, 70 más que el del Saab, y, por si fuera poco, tiene un compartimiento oculto bajo el piso que suma 40 litros más.
Además, Toyota presenta un equipamiento muy completo en esta motorización: el acabado Executive reúne tapicería completa de piel, control de crucero, asientos con regulación eléctrica... Sin embargo, el conductor se encontrará más cómodo en el interior del 9-3, ya que su ergonomía es excepcional.
Motores bajo lupa
Estos motores son los más potentes de sus respectivas familias. El Saab presenta 175 CV, capaz de estirarse a los 200 CV con biocombustible. Con esa inyección extra, aventajaría bastante al Toyota. Sin embargo, con gasolina la cosa se iguala.
El Avensis monta un cuatro cilindros de 2,4 litros –el de mayor cilindrada de todo el mercado-, sin turbocompresor. Las cifras son algo peores que las de su rival, pero, gracias a su brillante cambio, consigue exprimirle hasta el final.
En ambos casos, los adelantamientos son rápidos. El Saab y su transmisión tiene un corte más dinámico y deportivo. Los consumos en ambos casos son francamente elevados y parejos, habitualmente por encima de los 10,5 l/100 km.
El punto fuerte de los dos modelos es su comportamiento en carretera: un excelente confort de marcha. No olvidemos que son dos familiares con una gran carrocería. Las suspensiones son muy diferentes en ambos casos: independientes pero Multibrazo trasera en el 9-3 y de triángulos superpuestos en el Avensis. Presentan una gran suavidad de rodadura, aunque el Toyota tiene un mayor aplomo en curvas rápidas.
Seguridad blindada
Tanto Saab como Toyota presentan modelos muy seguros. El 9-3 posee mejores distancias de frenado, mientras que el Avensis presume de una dirección más precisa. Controles de estabilidad y tracción, airbags laterales delanteros y de cortina... el equipamiento en seguridad es cinco estrellas.
Eso sí, hay una pequeña ventaja para el Avensis Wagon: el sofisticado airbag de rodilla para el conductor, el sensor de lluvia de serie y los faros automáticos, elementos que no podemos montar en el Saab ni pagándolos aparte.
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