Ser coreano ya no es un problema en el mundo de la automoción, ya que estos modelos se ponen a la altura de sus rivales europeos. Pero esto no es lo único que tienen en común: comparten una misma plataforma, un probado motor y un interior de dimensiones similares. Sin embargo, encontramos las diferencias en los pequeños retoques.
El precio ha dejado de ser su reclamo. Ahora, las marcas coreanas quieren medirse con las europeas al mismo nivel. Mira si son claras sus intenciones que Kia ha decidido bautizar a su modelo con las iniciales en inglés de Comunidad Europea y Diseño Europeo. Eso sí, si han ajustado tarifas, también debían mejorar la calidad del producto. Y lo han hecho.
Tanto el i30 como el Cee’d nos han sorprendido por su tacto europeo: efectivos en carretera y muy cómodos para los pasajeros. Hyundai y Kia comparten plataforma, con idéntico esquema de suspensión (el i30
monta unas barras estabilizadoras traseras ligeramente más gruesas), distancia de ejes y anchura de vías. Por cierto, hay que destacar su amplia batalla: 2,65 metros que los alejan del resto de compactos del segmento.
En el apartado dinámico, pequeña victoria para el i30, ligeramente más eficaz que el Cee’d. En nuestras pruebas de frenada, tenemos que dar a ambos modelos otra vez tablas.
Así ambos pueden presumir de un habitáculo muy espacioso y una capacidad de maletero excelente. En este apartado, es la rueda de repuesto la que marca las diferencias: el i30 la lleva normal, mientras que el Cee’d apuesta por una simplemente de emergencia. Conseguirás 25 litros más para el equipaje, pero perderás en seguridad en caso de pinchazo: tú eliges.
Las plazas traseras de ambos modelos son envidiables. Hay muchísimo espacio para las piernas, incluso más que en algunas berlinas del segmento superior (Toledo, Laguna, 407, entre otras). Y la anchura es también de coche superior.
Mismo corazón
Kia e Hyundai vuelven a tirar de sinergias a la hora de montar propulsor. Ambos incorporan la misma mecánica de 1,6 litros y optan por unos desarrollos del cambio cortos. Estamos ante un propulsor de corte europeo, con sistema de alimentación por conducto común y turbocompresor de geometría variable, así como filtro de partículas.
En nuestro Centro Técnico, hemos comprobado que el Cee’d alcanzaba los 124 cavalls de potencia máxima, mientras que el i30 apenas rozaba los 116. Eso sí, nominalmente ambos parten con unos 115 cavalls, que son más que suficiente para darles la agilidad necesaria. Son compactos rápidos en carretera –que pueden mantener sin problemas altos ritmos de crucero-, poco gastadores en consumo y de respuesta rápida a bajo y medio régimen.
Distinto espíritu
Los rasgos más característicos de cada coche los encontramos en la parte trasera: los faros les dan personalidad propia a cada uno de ellos. En el caso del i30 se ha apostado por faros verticales que le dan un toque más deportivo.
También Hyundai apuesta por un interior deportivo, donde destacan los asientos: recogen mejor el cuerpo que los de su rival. Además, la instrumentación es más vistosa y juvenil. Por su parte, Kia también exhibe una buena terminación: no te pierdas la entrada USB y otro conector mini para múltiples accesorios electrónicos (se encuentra junto a la típica toma de 12V) o la atrevida iluminación anaranjada del cuadro de relojes. No te creas que el i30 escatima en equipamiento. Éste posee, y su rival no, indicador de presión de los neumáticos y sensor de aparcamiento.
En sus acabados intermedios, ambos cuentan con airbags frontales, laterales y de cortina, control de estabilidad ESP, encendido automático de luces o sensor de lluvia, entre otros elementos.
Kia, además, tira la casa por la ventana a la hora de firmar la garantía de su Cee’d: ofrece una garantía de siete años para el motor, cambio y transmisión y cinco para el resto del coche. Esta garantía no esconde mantenimientos extra que nos hagan pasar por caja y conlleva unos períodos de mantenimiento de 20.000 kilómetros o un año.
Con la foto finish
¿Un ganador? El resultado está de lo más ajustado. Como te hemos contado, el Cee’d ha dado más de 124 cavalls de potencia, lo que le permite arañar segundos a su rival. Por tanto, prestaciones a favor del Kia. Sin embargo, la eficacia de la dirección nos hace dar la victoria en agrado de conducción para el i30.
Comportamiento, seguridad y vida a bordo... Cuestión de matices: hay empate. Al final, los que quieran mirar tarifas, encontrarán al Cee’d ligeramente más barato, pero la diferencia no es tan grande para inclinar la balanza del lado de uno u otro.