Los protagonistas de nuestra comparativa son dos modelos que, vistos desde fuera, podrían pasar por compactos corrientes y molientes, similares a cualquier Audi A3 y Mazda 3. No obstante, esta discrección estética no debe confundirnos, pues estamos ante dos de los GTI más poderosos y radicales del panorama actual.
Como decimos, el Audi S3 y el Mazda 3 MPS te pueden engañar por fuera, aunque cuando nos montamos y empezamos a conducirlos, la cosa cambia… y mucho.
Los más de 250 CV que ofrecen cada uno de ellos (265 el S3 y 260 el MPS) son suficientes como para que, a priori, se nos pongan los pelos de punta y se nos acelere el pulso.
Los dos coches tienen en común mecánicas turboalimentadas con inyección directa, aunque con diferentes cilindradas. El motor del compacto japonés, a pesar de tener mayor cubicaje, 2.261 cc frente a 1.984 cc del modelo alemán,
ofrece un menor nivel de potencia, 5 CV menos. Esta diferencia no es significativa, pues hemos comparado todas las mediciones de aceleración y son muy similares, con diferencias mínimas, de décimas, casi todas ellas a favor del S3 excepto en las recuperaciones de 80 a 120 km/h. Es por eso, que este factor no es suficiente para decantarse por uno u otro.
Lo que está fuera de toda duda es que ambos modelos tienen unas prestaciones espectaculares, que pueden compararse incluso a máquinas más potentes y prestigiosas como un Porsche 911.
El consumo es bastante variable en ambos modelos. Es decir, dependiendo del tipo de conducción, la autonomía puede variar hasta en 200 km. Comparando uno y otro, en condiciones normales, el gasto de combustible es superior en el Mazda 3 MPS, unos 0,3 litros de media cada 100 kilómetros. Eso, a pesar de que el Audi S3 pesa unos 100 kilogramos más.
El comportamiento es uno de los apartados donde ambos modelos muestran sus diferencias. La primera, y principal, es el sistema de tracción. El compacto alemán recurre al tradicional sistema de tracción total quattro y el Mazda es un tracción delantera con un autoblocante Super LSD.
¿Qué cuál va mejor? Nosotros nos decantamos por el Audi, que nos parece que tiene un comportamiento superior, aunque eso no significa que el Mazda vaya mal, ni mucho menos.
Sobre asfalto seco ambos modelos son muy rápidos, con una capacidad de tracción encomiable en ambos, pero cuando nos adentramos en carreteras mojadas el S3 saca partido de su tracción total, que transmite mayor seguridad, con independencia de la velocidad, y además permite rodar más rápido. El MPS, sin embargo, cuando llueve, ve que su capacidad de empuje queda limitada.
A pesar de su carácter deportivo, tanto S3 como MPS, son compactos totalmente utilizables para el día a día. Metro en mano, encontramos una mejor habitabilidad en el Mazda 3, aunque tampoco es demasiado apreciable. Donde radica la diferencia más notable es en el maletero. El Mazda 3 MPS dispone de 40 litros más de espacio de carga y la ventaja de contar, en esta versión deportiva, de carrocería de cinco puertas.
La calidad interior es muy superior en el Audi, que no puede ocultar el pertenecer a una marca premium. Ofrece materiales de mejor apariencia y tacto, aunque es cierto que el Mazda da un importante paso en este sentido con el MPS.
No obstante, si nos ponemos a analizar el equipamiento, el que ofrece de serie el compacto nipón es superior. Elementos como los mandos de la radio en el volante, el control de crucero, el encendido de faros automático o el sensor de lluvia son de serie en el japonés, mientras que en el Audi hay que desembolsar un total de 870 euros para igualar el equipamiento.
De todas maneras, estos casi 900 euros parecen apenas nada cuando comparamos el precio de los dos modelos, pues el Audi cuesta casi 12.000 euros más que el Mazda.